NOTICIA DE FALUN GONG (1)

represión en la Plaza de Tiananmen contra practicantes de Falun Gong




Preguntas Comunes Sobre Falun Gong


¿Cuántas personas han sido afectadas por la persecución de Jiang Zemin contra Falun Gong?

Desde el comienzo de la persecución de Jiang Zemin contra de los practicantes de Falun Gong en 1999:

Más de 100,000 practicantes de Falun Gong han sido detenidos y arrestados ilegalmente.
Más de 500 han sido sentenciados a terminos de prisión hasta de 18 años.
Más de 1,000 han sido confinados a hospitales mentales cuando tal acto es condenado por la Asociación Mundial de Psiquiatría.
Más de 20,000 han sido enviados a campos de trabajos forzados sin pasar por un procedimiento legal.
Se han confirmado por lo menos unas 3013 muertes bajo custodia policíaca, pero otras fuentes dentro del gobierno informan que la cantidad sobrepasa las 1,000.

¿Qué es Falun Gong?

Falun Gong, también conocido como Falun Dafa, es una antigua práctica de tradición china compuesta de ejercicios y meditación. El componente principal de Falun Gong es el de estudiar los principios universales Verdad, Compasión y Tolerancia. Desde el inicio de la práctica en China, en 1992, Falun Gong ha sido practicado por más de 100 millones de personas -gente de todas las edades, culturas y niveles de educación - en más de 40 países en todo el mundo y casi todos quienes lo practican reportan significantes mejoras de salud, reducción de estrés, paz interna y mejora en los valores morales.

¿Quién es el Señor Li Hongzhi?

El Señor Li Hongzhi es el fundador y maestro de Falun Gong. En 1992 él introdujo la práctica en China a todo el público. Luego durante dos años la enseñó públicamente en China y primordialmente fué dada a conocer de boca en boca. Manteniendo la tradición china, el Sr. Li a veces es referido respetuosamente como Maestro o Profesor. Él no ha solicitado ningún trato especial, ni tampoco acepta dinero o donaciones de los estudiantes de Falun Gong. Él ha reiterado que la práctica sea disponible a toda la gente incondicionalmente. Li ha dado lecturas públicas en varios países, incluyendo Australia, Suiza, Canadá y los Estados Unidos, y debido a sus contribuciones a la humanidad, es receptor de más de 400 premios y menciones de honor, además de ser dos veces candidato al Premio Nobel de la Paz.

¿És Falun Gong una religión?

Como las religiones, Falun Gong comparte una creencia espiritual. En la práctica, la persona se esfuerza en el mejoramiento propio, contribuyendo más positivamente a la sociedad. Falun Gong no tiene templos, rituales, clérigos, sacerdotes, o rangos. Nunca se le pide dinero a la gente, y no hay iniciaciones ni membrecía. La manera más apropiada de categorizar a Falun Gong es como una práctica antigua de qigong para la cultivación del ser. Los practicantes llevan vidas normales y participan activamente en sus comunidades. La práctica es para quien la escoja y está centrada en el mejoramiento personal de acuerdo a los principios universales: Verdad, Compasión y Tolerancia.

¿Porqué persigue el gobierno chino a los practicantes de Falun Gong?

Falun Gong es simplemente un grupo demasiado grande para el gusto del régimen comunista; los 70 millones de practicantes en China sobrepasan al número de miembros en el partido comunista. Otros grupos populares, de los cuales el gobierno no controla, también son perseguidos, tales como los Protestantes, los Católicos Romanos, y los Budistas Tibetanos.

¿De qué forma ha respondido Falun Gong a la persecusión?

Los practicantes de Falun Gong en China han apelado al gobierno chino a través de los medios legales apropiados, sin recibir ninguna respuesta, y han resistido la persecución haciendo manifestaciones públicas y pacíficas, solicitando una apertura de diálogo con el gobierno. A pesar del gran número de personas que han sido golpeadas, torturadas, encarceladas, asesinadas y que han sido víctimas de otras graves injusticias, ni siquiera un reportaje ha aparecido sobre la reacción violenta de un practicante ante el ataque del gobierno. Los practicantes en el exterior de China han organizado largas marchas, huelgas de hambre, manifestaciones pacíficas, campañas de escribir cartas, conferencias de prensa, y han documentado las abusos de los derechos.


Declaración del abogado suizo relativo al juicio en contra de Jiang Zemín


¿Deberían ser procesados los responsables de la represión del Falun Gong?

3/21/2003)

Abogado Philip Grant, Presidente de TRIAL *
* TRIAL, (“track impunity always”), es una organización no gubernamental suiza dedicada a combatir la impunidad)

Lo que las víctimas de la represión al Falun Gong soportan no consituye un asunto puramente interno. China, al igual que cualquier otro estado, debe respetar las reglas de las leyes internacionales que ha ratificado y aquellas regulaciones vinculadas a las leyes internacionales de rigor.

Este es particularmente el caso de crímenes internacionales tales como la tortura, crímenes en contra de la humanidad y genocidio. No sólo China como país, sino también cada individuo por acto propio, al infringir estas reglas debe endosar su responsabilidad por la violación de sus obligaciones ante la ley international.

Esta acción criminal, en relación a la naturaleza internacional de las obligaciones en juego, no está limitada a ser ejecutada en las cortes nacionales. Cualquier tercer estado puede, si su legislación se lo permite, ejercer su jurisdicción iniciando un procedimiento criminal, bajo cietas condiciones, en contra de cualquier criminal a nivel internacional.

Los testimonios que escuchamos actualmente, junto a la enorme cantidad de documentos procedentes de varias fuentes, todos indican sin ninguna duda que los instrumentos de persecución especialmente destinados a luchar contra el Falun Gong y a destruirlo, fueron establecidos y usados por Jiang Zemín con el objetivo de fracturar un movimiento que asomaba amenazante al partido comunista chino y a él mismo.

Desde su posición como secretario general del Partido Comunista Chino y como presidente de la República Popular China, el señor Jiang Zemín ha sido el arquitecto principal de la feroz represión que cayó sobre cientos de miles de personas. Documentos, reportes y testimonio de los testigos comprueban todo ésto más allá de cualquier duda razonable.

Los casi cuatro años de represión que han caído sobre individuos que practican pacíficamente el Falun Gong, ha reclamado directamente la vida de al menos 610 personas. Esta cifra representa únicamente a personas identificadas y fallecidas después de haber sido torturadas o simplemente asesinadas. La cantidad verdadera es probablemente mucho más alta y podría elevarse hasta unas 1500 personas.

Más de 100.000 personas, talvez cientos de miles, han sido arrestadas y miles de miles han sido enviadas a campos de trabajos forzados y de rehabilitación. Más de 1000 individuos han sido forzados a entrar en hospitales psiquátricos, lo cual ha sido denunciado por la Asociación Mundial de Psiquiatría. Un gran número indeterminado de personas han sido víctimas de aborto forzado, han perdido su trabajo, se les ha negado el acceso a los servicios públicos o fueron sujetos a lavados de cerebro y obligados a renunciar a creer en Falun Gong.

Jiang Zemín, de manera directa, ha ordenado, ayudado o asistido en la perpetración de aquellos crímenes desde abril de 1999 hasta el día de hoy. En varias ocasiones ha dado órdenes de manera pública o secreta insistiendo en la destrucción del Falun Gong. Fue él el que estableció la Oficina 610, un tipo de gestapo china creado en junio de 1999. Nuevamente declaró al Falun Gong ilegal, y fue él el que promovía a sus seguidores más fieles para dirigir la Oficina 610.

Con respecto a la ley convencional y de rigor internacional, la larga lista de los actos mencionados arriba constituyen claramente varias violaciones de la Convención Contra la Tortura del año 1984 de las Naciones Unidas, el cual China ratificó en el mes de octubre de 1988.

Además, la repression del Falun Gong representa ciertamente, con respecto a su carácter sistemático y a su gran magnitud, crímenes en contra de la humanidad. Muerte, tortura, estupro, persecución contra un grupo reconocido tal como el Falun Gong, basado en fundamentos religiosos, así como también “otros actos inhumanos de carácter similar causando gran sufrimiento a nivel internacional, o lesiones serias al cuerpo y a la salud tanto física como mental” [traducción no oficial] han sido verdaderamente cometidos. Habiendo sucedido como parte de un amplio o sistemático ataque dirigido en contra de una población civil, eso es según las palabras del Artículo 7 del Estatuto de Roma de la Corte Criminal Internacional “una conducta que implica la ejecución múltiple de los actos referidos [arriba] en contra de cualquier población civil, en conformidad con o en promoción de un Estado o política organizativa para cometer dicho ataque” [traducción no oficial], todo representa crímenes en contra de la humanidad. Esta definición corresponde al estado de la ley de rigor internacional a la que China está comprometida.

Es evidente que la política de represión de masa dirigida por Jiang Zemín tiene como objetivo, tal como el antiguo presidente de la República Popular China tan a menudo afirmaba, la destrucción del Falun Gong como tal. Según el Artículo II de la Convención de 1948 sobre la Prevención y Castigo del Crimen de Genocidio, genocidio es cualquiera de los siguientes actos cometidos con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, como tal: (a) Asesinato de miembros del grupo; (b) Ocasionar daño grave tanto físico como mental a los miembros del grupo; (c) Deliberadamente producir en el grupo condiciones de vida con miras de producir su destrucción física de manera total o parcial. Conforme al Artículo III de la Convención de Genocidio, sería punible no solamente el genocidio como tal, sino también la conspiración para cometerlo y la complicidad en el mismo. El crimen de genocidio puede de esta manera probablemente ser defendido en contra de Jiang Zemín.

Desde el punto de vista legal, tal como por ejemplo lo fue el caso de Pinochet, la inmunidad de jefe de estado que el señor Jiang Zemín disfrutó mientras fue presidente de la República Popular de China ha perdido todo fundamento desde que fuera reemplazado en esta posición el pasado sábado. Esto es al menos verdadero en medida de lo que a tortura se refiere. Como la Alta Casa inglesa lo aclaró en el famoso fallo de Pinochet, la capacidad de un funcionario no le protege en contra de proceso judicial por crímenes de tortura cometidos mientras desempeñaba su cargo. Esto aplica especialmente a antiguos jefes de estado – como lo fue Augusto Pinochet -, cuya inmunidad internacional desaparece una vez que renuncian.

En consecuencia, varias víctimas de la represión china me han solicitado la preparación de una querella criminal en contra Jiang Zemín, la cual será entregada ante la autoridad judicial competente aquí en Suiza cuando – y si – Jiang Zemín ponga un pie nuevamene en suelo suizo.

Aparte de las posibilidades de procedimiento en Suiza, sesenta asociaciones nacionales de Falun Gong, en colaboración con TRIAL, están formando una coalición internacional compuesta de abogados de confianza y dedicados a los derechos humanos para que se encarguen de manera activa de la defensa de numerosas víctimas de la represión china, a través del tejido de una red mucho más ajustada alrededor de Jiang Zemín. En las semanas siguientes querellas criminales serán preparadas y/o entregadas formalmente en un cierto número de países que gozan de jurisdicción universal por crímenes de tortura además de crímenes en contra de la humanidad o genocidio. El señor Jiang Zemín, debe saber a partir de este momento, que las víctimas de su represión ciega y sangrienta no lo dejarán tranquilo.

Considerando que ningún estatuto o limitación pueden obstruir el proceso judicial de dichos crímenes internacionales, el señor Jiang Zemín debería tomar en consideración el hecho, hasta que de su último suspiro, de que podría ser atrapado fuera de China.

Para terminar, y esto es importante de enfatizar, muchos participantes dóciles o activos en esta maquinaria gigantesca de represión deben saber que a partir del día de hoy sus actos criminales no violan únicamente las leyes chinas sino también la ley convencional y de rigor. Ellos están realmente infringiendo reglas que la comunidad internacional ha establecido y que tiene el deber de poner en ejecución. Desde la punta hasta abajo del estado chino o del partido comunista, aquéllos que planean o llevan a cabo los planes de actos de terror y la violación en masa de los derechos humanos contra los practicantes del Falun Gong, deben saber que se los considerará responsables por su conducta criminal, inclusive ante varios tribunales extranjeros. La cultura de impunidad que ha corrompido a China no puede nunca más encubrir esta simple realidad: la justicia global se ha puesto en marcha y un día pondrá detrás de las barras a uno o más de aquellos responsables por la persecución al Falun Gong.

(Philip Grant, abogado, presidente de TRIAL)